Entradas populares

martes, 10 de mayo de 2016

Bachiller Don Pedro Nicolas Alvarez Canton y su Hacienda de Atequiza

Bachiller Don Pedro Nicolas Alvarez Canton y su Hacienda de Atequiza
.
Alvarez Cantón era abuelo materno de María Ana Villasón, la futura esposa del siguiente dueño de Atequiza a quien le vende la misma.
.
.
Minero de Bolaños
.
Una actividad común en la época colonial para los acaudalados, aparece relacionado con el anterior dueño de Atequiza, Soto Ceballos, ya que éste último prestó dinero a un deudor de Alvarez Cantón, de apellido Uribarren. 2
.
.
Señor de Ganados
.
El notable ganadero Pedro Álvarez Cantón gozó de la hacienda de Atequiza de 1750 (apud Pozos Ponce) a 1784. El construyó el canal de riego (vid. “El Canal”)
.
En “1780, el suministro de ovejas, […] era dominado por las haciendas de Mazatepec, La Sauceda y Atequiza” 3
.
Deja esta hacienda y sigue su carrera en la crianza de animales hazaña que se mira en una tabla de Historia de Jalisco ocupando el décimo octavo lugar de veintinueve productores; él, contando 5,890 reses exportadas para el año de 1797 que sus haciendas aledañas a La Barca cebaban; siendo pues un “señor de ganados”, según se sabe apodaban a las gentes que en sus manos tenían los monopolios y ligas del negocio de las carnes. 4
.
“Los europeos […] habían sido hasta entonces casi los únicos comedores de trigo, a partir de los problemas de la carne [… altos precios por el monopolio y mala distribución] los estratos bajos – mestizos, castas e indios – al finalizar el siglo [XVIII] lo tenían también en su dieta, haciendo de él sino el alimento básico, sí uno de los más buscados” 5
.
Las haciendas de Atequiza, Mazatepec, Cedros, Miraflores, El Cabezón, Huejotitán, Cuisillos, entre otras; producía el 37 % del trigo y su harina en la región neogallega en el año de 1779; aumentando al 41 % para 1784 4 (año en que Don Pedro Alvarez Cantón abandona Atequiza)
.
.
Evasión de Impuestos a la Real Corona 6
.
Don Pedro Álvarez Cantón, trató de evadir impuestos a la Real Corona de España nada más nada menos que cuando vendió la Hacienda de Atequiza en Abril de 1783, en 31, 455 pesos. El problema fue que en su patrimonio total (tal como sucede con los funcionarios públicos de hoy) no declaró “perlas y piedras preciosas” que poseía, lo cual reducía la alcabala o impuesto que debía pagar al rey por la venta de sus bienes.
.
El proceso de aclaración y cobro de dicha alcabala o impuesto duró desde su venta en 1783, hasta su resolución en 1792, es decir casi diez años. Debemos recordar que el expediente debía enviarse a la audiencia de México, de allí a Madrid, y posteriormente los magistrados reales debía resolver el asunto, eso duraba un trámite por evasión de impuestos, por lo menos en el caso de la Hacienda de Atequiza.
.
El expediente de este asunto se encuentra en el Archivo General de la Nación en la sala 04 correspondiente a Instituciones Coloniales y de Real Hacienda, en Alcabalas vol. 266, expediente 11, fojas 290 a 303 con el título de “Sobre alcabala de la venta de la Hacienda nombrada ‘Atequiza’, casa y muebles pertenecientes a Pedro Álvarez Cantón, Guadalajara”
.
En dicho expediente encontramos documentos entre 1783 y 1792, de los cuales se pueden extraer datos como:
.
» La hacienda se vendió el 14 de abril de 1783, en 31, 455 pesos.
» Del total de la venta don Pedro Álvarez Cantón debía pagar el 6% al rey de España.
» Don Pedro Álvarez aparece mencionado como Bachiller Don Nicolás Álvarez Cantón, y en otros documentos solo como Pedro Álvarez Cantón, lo cual sugiere que tenía dos nombres Pedro y Nicolás.
.
Algunos fragmentos de dicho expediente a la letra dicen:
.
“En el tiempo en que el rey no se cobra a los bienes inmuebles y se movienles el ocho por ciento de la alcabala, se observó por punto general la práctica de considerar como raíces a los aperos de las Haciendas cubriéndosela como accesorios de ella, únicamente en seis por ciento.
.
Esto se practicó por la regla de que lo accesorio sigue la naturaleza de lo principal, y con el fin de evitar el fraude por que al tiempo de venderse las fincas, no se intentare excusar de la alcabala lo mueble que tenía por decirse, que ya en aquél suelo la había pagado. Por estas reflexiones la contaduría de la Aduana de Guadalajara, no debió en su liquidación de catorce de abril de ochenta y tres, fojas doce, regular el ocho por ciento de los treinta y un mil cuatrocientos cincuenta y cinco pesos el semoviente de la Hacienda de Atequiza, sino precisamente el seis.
.
Para la regulación de la alcabala de la venta de fincas solo se separa el importe de los principales que reconocen cuando estos están impuestos a censo (…) porque se supone que al tiempo de su imposición pagaron el referido derecho a cuando el precio de las fincas no alcanza a cubrir los principales piadosos y a la alcabala correspondiente al propio precio porque en la real cédula del 24 de diciembre de 1722 advirtió el religio celo de nuestros soberanos que no exilia el expresado derecho cuando la exacción disminuye las mismas obras pías (…) tampoco debió excluir las perlas y piedras preciosas (…) la real orden de 1785 solo liberta la venta de platas y de piezas de ella(…)
.
México, 7 de Julio de 1792. Navarro”
.
En otros documentos encontramos firmas como:
.
“Comandante Gral Presidente R. Audiencia de Guada. E Intendente de Aquella Jacobo Yeutenfayato (sic) dirigida a Exmo. Sor. Conde de Revillagigeo [virrey de Nueva España], Dios Guarde a V. E. muchos años, Guadalajara Junio 6 de 1792.”
.
Además, claro, del infaltable sello real de Carlos IV: Un cuartillo, sello cuarto, un cuartillo, Carolus IV, Hiapania Rex. Fiscalía de Real Hacienda.
.
___________
2 Carvajal Lopez, David (2002) La minería en Bolaños, 1748-1810: ciclos productivos y actores económicos. Colegio de Michoacán, Universidad de Guadalajara
3 José María Murià et al. Historia de Jalisco. Tomo I. Unidad Editorial Guadalajara, Guadalajara 1980, p. 303
4 Ibídem, pp. 162-163
5 Ibídem, p. 304
6 Archivo General de la Nación